Nuestro amor es para siempre

Un hombre fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería a su esposa y que pensaba separarse. El sabio le escuchó, le miró a los ojos y solamente le dijo una palabra: “Amala” luego se calló. Pero es que ya no siento nada por ella. “Amala” repuso el sabio. Y ante el desconcierto del señor, después de un oportuno silencio, agregó lo siguiente: amar es una decisión, no un sentimiento; amar es dedicación y entrega. Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor. El amor es un ejercicio de jardinería: arranca lo que hace daño, prepara el terreno, siembra, sé paciente, riega y cuida. Estate preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvia. Pero no por eso abandones tu jardín. Ama a tu esposa; es decir, acéptala, valórala, respétala, dale afecto y ternura, admírala y compréndela. Eso es todo, Amala.  (autor: José Luis Navajo)

 

No hay matrimonios perfectos, pero si matrimonios decididos a permanecer, a no rendirse, a continuar a pesar de las dificultades. ¿Cómo lo hacen? Primeramente dándole a Dios el primer lugar, segundo viendo el amor como una decisión y no como un sentimiento.

Cuando nuestra relación ya sea de noviazgo o de matrimonio se base en los sentimientos, está va a ser inestable, se convierten en un hoy no te amo, mañana si te amo o viceversa. Nuestros sentimientos cambian constantemente, varían dependiendo del ambiente que nos rodea, de cómo somos tratados, de lo que recibimos o dejamos de recibir de la persona que tenemos a nuestro lado. Pero cuando actuamos en base a decisiones nuestro amor han de permanecer aún en medio de la dificultad .

 

1Corintios 13:4-7

4El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;

5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;

6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Un amor basado en los sentimientos jamás podría ser como el amor que Dios nos presenta en 1Corintios. Así como el amor de Dios por nosotros no está basado en sentimientos, tampoco el amor por nuestra pareja debe estar basado en sentimientos sino en decisiones.

Tu decides dar: amor, respeto, comprensión, ser detallista, escuchar, comunicar, perdonarle y …

Todo lo anterior lo recibimos de Dios, su amor es incondicional , así como Él  ha decidido amarnos, nosotros también debemos decidir amar y no darnos por vencidos cuando las dificultades lleguen.

Amalo, Amala, perdona, olvida, disfruta, ríe, comparte, escucha, respétale .y permanece.

 

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Nació en Puerto Rico y actualmente reside en North Carolina. Esta casada con Alberto Reyes hace 27 años, tiene 4 hijos quienes aman y sirven a Dios. Ama la lectura y su mayor anhelo es que a través de sus escritos las vidas sean tocadas y guiadas a fortalecer su relación con Dios y con quienes le rodean.

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