Dejando un Legado

Siempre he pensado en el legado que he de dejar a mis hijos, nietos, sobrinos y demás personas que forman parte de mi familia tanto física como espiritual; pienso en esto y en las posibilidades que tengo para dejar mi legado, como ya saben un legado es como una herencia que se da a quien deseas darla, se recibe y se da voluntariamente. Mi anhelo es dejar un legado valioso y que tu seas parte de quienes han de recibir mi legado. Tal ves te preguntes qué legado vas a recibir. Bueno, no te desilusiones; pues mi legado no es material, pero sí es valioso.Como dijo Pedro: no tengo plata, ni oro pero lo que tengo te doy. {Hechos 3:6 }

       Pedro no tenía riquezas pero tenía algo mucho más valioso, el poder para bendecir que Dios había derramado sobre el. Yo tampoco tengo riquezas, claro esta que me encantaría poder tenerlas para asi dejar una buena herencia a mis hijos y  ayudar al necesitado, pero se muy bien que lo más valioso que puedo dejar no se encuentra en las riquezas sino más bien en la fe, el amor y la pasión de buscar y servir a Dios. Y esa ha sido mi meta, mi prioridad; aun antes de que mis hijos nacieran; ya yo estaba cubriendolos en oración para que fuesen hombres de bien y que amasen a Dios con todo su corazón.

       Todos hemos de dejar un legado a nuestros hijos, nietos, sobrinos, familia, a quienes nos han conocido e incluso tal vez a quienes a nunca te conocieron físicamente.  Jesús nos dejó el legado más valioso de todos, la salvación,  María Teresa de Calcuta nos dejó un legado espiritual sobre el servir a Dios con una entrega total, Elias deja a Eliseo una doble porción de su espíritu. .

       Quien eres, lo que haces y cómo actúas forman parte del legado que has de dejar. ¿Alguna vez, has pensado en cuál ha de ser el legado que dejes? Quiero vivir de tal manera que cuando no esté más en este mundo sea recordada por mi fe, mi amor y mi devoción a Dios. Que aun después de mi muerte pueda ser de inspiración a otros. Quiero que en el corazón de mis hijos y de quienes conocí quede sembrada una semilla de esperanza, que sepan que sin importar sea buena o mala la situacion que vivan dia a dia Dios está presente, que Él nunca ha de dejarles, que vivan agarrados de sus promesas, de la fe y sobre todo vivan una vida que honre a Dios. Que sepan que fidelidad a Dios es de bendición y que fuera de Dios nada pueden hacer.

        Si queremos dejar un legado de fe,de amor, de valores, no podemos vivir egoístamente pensando en el yo, yo, yo y solo yo sin importar en cómo afecte o no a quienes nos rodean. Recuerda todo lo que hacemos ha de afectar positiva o negativamente a quienes te rodean y mucho más a quienes amas, tu familia, hijos, nietos, hermanos y demás. Y ese ha de ser tu legado. Vive de acuerdo al legado que deseas dejar.

{Proverbios 20:7}

Justo es quien lleva una vida sin tacha;

   ¡dichosos los hijos que sigan su ejemplo!

{2 Timoteo 1:5}  

Tu abuela Loida y tu madre Eunice confiaron sinceramente en Dios; y cuando me acuerdo de ti, me siento seguro de que también tú tienes esa misma confianza.

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Nació en Puerto Rico y actualmente reside en North Carolina. Esta casada con Alberto Reyes hace 27 años, tiene 4 hijos quienes aman y sirven a Dios. Ama la lectura y su mayor anhelo es que a través de sus escritos las vidas sean tocadas y guiadas a fortalecer su relación con Dios y con quienes le rodean.

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